
La Respiración es un acto biológico esencial, sinónimo de vida, es lo primero que hacemos al nacer y lo ultimo antes de partir de este plano. Nacemos con una inhalación y partimos con una exhalación. Es la fuente de todo nuestro Poder en el mundo físico. Es tan automática y obvia que muchas veces andamos por la vida sin darnos cuenta que esta función está activamente encendida en nosotros y que de ella depende que estemos vivos. Sin embargo, la realizamos en forma inconsciente, tanto que no nos damos cuenta como es afectada por las emociones. Cuando nos sentimos alegres, respiramos a plenitud, pero una emoción discordante la limita hasta tal punto que inhibe nuestra nutrición (a nivel espiritual).
Hemos de admitir que la mayor parte de nuestro tiempo, lejos de respirar, lo que estamos es sub respirando, es decir estamos respirando el mínimo necesario para mantenernos con vida.
Es posible respirar conscientemente de una manera simple, que refresque el cuerpo y la mente. La respiración consciente refresca la energía vital del cuerpo, limpia el sistema nervioso y el circulatorio, nutriendo las células y los órganos, balanceando el aura humana.
Por medio de la practica consuetudinaria, la Respiración Consciente, se convierte en un método fisiológico, mediante el cual la sangre se libera del anhídrido carbónico, recargándose de Oxigeno. Los átomos de Oxigeno extra son transformados en vida, rejuveneciendo el cerebro y los centros espinales o centros de la médula espinal.
Particularmente siento que esa mezcla de Oxigeno que se inhala y se junta con el Fuego de Amor en nuestros corazones, convierte ese Respirar en el Aliento de Dios. O sea que nuestro Dios Amor no está dando nada más y nada menos que SU SANTO Y SUBLIME ALIENTO.
Que la Tríada Divina: PODER INFINITO, AMOR SUPREMO Y CLARIDAD ETERNA, sea siempre con nosotros. Gracias por permitirme compartir estos minutos…Quien te Ama…tu Elvia.