Por Elvia M. Pacheco de Puche

DIOS ES EL AMOR PERDONADOR… DIOS no perdona porque nunca ha juzgado ni condenado. Y, primero tiene que haber juicio o condenación para que el perdón sea necesario. El Perdón es la mayor necesidad de este mundo, y esto se debe a que es un mundo de ilusiones. Aquellos que perdonan se liberan a sí mismos de ilusiones, mientras que los que niegan a hacerlo se atan a ellas. De la misma manera en que sólo te condenas a ti mismo(a), de igual modo sólo te perdonas a ti mismo(a). Pero si bien Dios no perdona, Su Amor, no obstante, es la base del Perdón. El miedo condena y el Amor perdona. El Perdón pues, deshace lo que el miedo ha producido y, lleva de nuevo la mente a la Conciencia de Dios. Por esta razón el Perdón puede llamarse verdadera salvación.
Cuando confiamos en nuestras propias fuerzas, tenemos todas las razones del mundo para sentirnos aprehensivos/as, ansiosos/as y atemorizados/as. ¿Qué podemos predecir o controlar?. ¿Qué nos puede capacitar para estar conscientes de todas las facetas de un problema y de resolverlos de tal manera que de ello solo resulte lo bueno?. Por nosotros mismos no podemos hacer ninguna de esas cosas. ¿Quién puede depositar su FE en la debilidad y sentirse seguro?. Por otra parte, nadie puede depositar su Fe en la fortaleza y sentirse débil.