
Es muy importante eliminar las fuerzas de nuestras vidas para alcanzar una existencia libre de problemas. Uno de los pasajes mas inquietantes lo encontramos en Mateo 5:39, cuando Jesús dice: «Pero, os digo no resistáis al mal”. Esto se puede aplicar con un nuevo sentido: “No te resistas a tus problemas». Esto parece ser algo que a todos nos enseñan. Aprendemos que el bien triunfa resistiendo y peleando contra el mal. Creemos que ganar significa que lo bueno vence a lo malvado.
Una vez más, una manera de comprender el principio de la “no resistencia” es contemplar la primera página del Antiguo Testamento: “Dios vio todo lo que había hecho y todo estaba bien”. Y: “Al principio, Dios creó el cielo y la tierra”. O sea que Dios lo creó todo y todo lo que creó Dios estaba bien. Por lo tanto, no existe ninguna posibilidad que haya algo que no sea Dios, o no sea bueno, excepto en nuestra mente. Cuando nos resistimos al mal, creemos en dos poderes y no en uno solo y lo estamos dotando de una fuerza vital propia. Resistirse y luchar por los problemas, significa reconocer la existencia de un poder que aporta fuerzas negativas en nuestras vidas.
Procuremos no dotar de poder nuestra mente o en nuestra vida cotidiana a la presencia de estos problemas en nuestra vida. Lleva a la presencia de los problemas una conciencia espiritual más elevada y la Luz de esa presencia la disolverá en la oscuridad.
Cuando luchamos contra algunas cosas unimos nuestras fuerzas a aquello que ha provocado el problema. Cuando le preguntaron a la madre Teresa durante la guerra de Vietnam: ”¿Se unirá a nuestra marcha contra la guerra?”,respondió: “No, pero si hacen una marcha a favor de la Paz, iré”. Luchar contra la guerra es otra guerra. Prestar tu energía y tu atención a lo que quieres, no dar crédito al poder que no es bueno, o no es Dios, da como resultado una fuerza poderosísima que desintegra esas ilusiones.
Esta misma lógica se puede aplicar a los conflictos mundiales. Cuando aplicamos nuestra energía colectiva a lo que queremos, aportando comprensión y Amor, para dirimir nuestra diferencia de opiniones, se acaba la necesidad de resistirse. Cuando sabemos que en un planeta redondo no se pueden elegir lados y que solo existe una mente, acabamos con la ilusión del odio, la ira y la represión. Nuestro mundo solo podrá transformarse a través de un cambio en la conciencia colectiva.
Benjamin Hoff, en su excelente libro The Tao of Poof, lo expresó así: “Los maestros de la vida conocen el Camino. Escuchan la voz que hay en ellos, la voz de la Sabiduría y sencillez, la voz que razona más allá de la inteligencia y lo sabe todo mas allá del conocimiento. Esa voz no es tan solo el poder y la propiedad de unos cuantos, sino que nos ha sido dada a todos.
Es la clave para aprovechar el poder único y dejar de creer que existe un segundo poder, el del mal o los problemas. Ese poder único que nos ha sido dado a todos y a cada uno de nosotros, ¡también te ha sido dado a ti!.
Gracias por permitirme compartir contigo estos Minutos…y recuerda de nuestro Dios Amor jamás se encuentra alejado de ti a una distancia mayor que la de tu pensamiento Amoroso hacia EL.