Por Elvia M. Pacheco de Puche.

Estamos de pie en el corredor de la vida, y detrás de nosotros se han cerrado ya muchísimas puertas, cosas que ya no hacemos, ni decimos, ni pensamos. Experiencias que ya no tenemos. Delante de nosotros hay muchas puertas más y cada una se abre a una experiencia nueva y maravillosa. Alejemos el pasado. A medida que avancemos, miremos como vamos abriendo diversas puertas que van a experiencias espléndidas que nos gustaría disfrutar. Confiemos en nuestro Guía interior, que nos conduce de las maneras que son mejores para nosotros y pensemos que nuestro crecimiento espiritual continúa sin detenerse ni un momento. No importa qué puertas abramos ni que puertas cerramos. SIEMPRE ESTAMOS A SALVO. Somos eternos. Seguiremos, eternamente, pasando de una experiencia a otra. Miremos como se abren las puertas que dan al júbilo, a la paz, la sanación, la prosperidad, el Amor, el entendimiento, la comprensión, compasión, Perdón, libertad y al reconocimiento de nuestro propio valor, de nuestra Auto Estima y de ese inmenso AMOR que sentimos por nosotros mismos. Todo eso está ahí, ante nosotros. ¿Qué puerta queremos abrir primero?.
RECORDEMOS SIEMPRE QUE ESTAMOS A SALVO. QUE TODO LO QUE NOS SUCEDE, QUE APARENTA SER DESARMÓNICO, NO ES NADA MAS QUE CAMBIO…Y ASí ES…HECHO ESTÁ.
¡GRACIAS POR PERMITIRME COMPARTIR ESTOS MINUTOS!